Una colección privada reunida por tres generaciones de la familia Baillères.
Vehículos con procedencia documentada para rodajes, sesiones fotográficas y eventos seleccionados.



"En el verano de 1968, el set del cineasta Arturo Ripstein en Tlalpan necesitaba un Mustang del color exacto del cielo de la Ciudad de México al amanecer. La producción compró esta unidad recién importada desde Detroit. Cuando el rodaje concluyó, el auto quedó abandonado en una bodega de Churubusco. En 2014, un sobrino del utilero original lo encontró bajo treinta años de polvo. Dos años de restauración devolvieron al Mustang su pintura original. La lona de terciopelo que cubría el asiento trasero seguía siendo la del set."




"Según registros del Registro Público Federal de 1972, este DeVille perteneció a Rodolfo Casillas Echevarría, distribuidor de autopartes con vínculos documentados con estructuras del Pacífico Mexicano. El auto viajó entre la Ciudad de México y Culiacán durante más de una década, siempre con chofer. En marzo de 1989, tras la detención de Casillas en el aeropuerto de Guadalajara, el vehículo fue incautado y subastado por la PGR. El tapete trasero aún conserva una pequeña quemadura de cigarro. Así quedará."




"En enero de 1962 el Ministerio de Asuntos Exteriores adquirió tres Lincoln Continental para servicio de protocolo diplomático. Esta unidad fue asignada al jefe de protocolo de la Secretaría de Relaciones Exteriores y documentada en doce recepciones oficiales en Los Pinos entre 1963 y 1971. Cuando la flota se renovó, el fundador de esta colección, don Alejandro Baillères Rojas, lo adquirió directamente del estado en 1983. Nunca lo vendió. Las placas diplomáticas originales, enmarcadas, cuelgan hoy en el taller."



"De los cuatro, este es el más personal. Don Alejandro Baillères Rojas lo compró nuevo en octubre de 1962, con cuatro años de ahorros de su trabajo como ingeniero en Petróleos Mexicanos. Era el único Studebaker en azul cielo en todo el Distrito Federal. Lo condujo a su boda, al nacimiento de sus tres hijos, y a las montañas del Estado de México cada diciembre hasta 1991. Nunca lo vendió. El rayón en el costado derecho, de un poste en el Sanborns de San Ángel en 1977, sigue ahí. Así quedará."